En Aforcade sabemos que el verano, más allá del descanso merecido, puede ser un momento valioso para hacer algo por ti: parar, mirar hacia dentro y plantearte cómo quieres llegar a septiembre. Y no, no hablamos de exigencia ni presión. Hablamos de aprovechar este tiempo para formarte, descubrir nuevas habilidades y entrenar aquellas que te van a ayudar de verdad a conseguir trabajo.
Porque no todo lo que necesitas para encontrar empleo se aprende en una academia. Hay un conjunto de herramientas que te van a abrir puertas, que tienen que ver con tu actitud, tu capacidad de comunicarte, de resolver problemas, de organizarte o de adaptarte. Son las llamadas habilidades blandas. Y hoy, más que nunca, son la clave.
¿Qué son las habilidades blandas y por qué son tan importantes?
Las habilidades blandas son esas capacidades personales que influyen en cómo trabajas, cómo te relacionas con los demás y cómo afrontas los desafíos. Las empresas no solo buscan personas con experiencia o formación técnica, también valoran:
- Tu capacidad de comunicarte con claridad
- Cómo resuelves conflictos o manejas el estrés
- Tu puntualidad y organización
- Si sabes trabajar en equipo
- Si eres creativa/o, curiosa/o y con ganas de aprender
La buena noticia es que estas habilidades también se pueden entrenar y el verano puede ser el mejor momento para empezar.
Técnicas para desarrollar habilidades blandas este verano
Aquí te dejamos algunas propuestas prácticas que puedes poner en marcha desde ya. Son simples, no requieren cursos ni herramientas especiales. Solo atención, constancia y un poco de compromiso contigo misma/o.
1. Mejora tu comunicación
- Graba audios contándote a ti misma/o qué sabes hacer, qué quieres lograr y por qué una empresa debería contar contigo. Escúchalos y corrige.
- Haz el ejercicio de contar algo complejo de forma simple. Por ejemplo: explica a alguien qué es lo que harías en un puesto de trabajo, como si fuera una historia.
- Prueba a resumir tu currículum en 1 minuto en voz alta. Esta técnica te sirve luego en entrevistas.
2. Refuerza tu autoconocimiento
- Haz una lista de tus puntos fuertes y los que quieres mejorar. Pregunta también a personas que te conocen bien.
- Reflexiona: ¿Qué te gustaría estar haciendo en seis meses? ¿Qué pasos podrías dar este verano para acercarte a eso?
- Escribe un diario de verano de “aprendizajes personales”. Cada día, anota algo nuevo que hayas descubierto sobre ti o sobre el mundo laboral.
3. Entrena tu capacidad de adaptación
- Prueba algo que nunca has hecho (apuntarte a un taller nuevo, participar en una entrevista simulada, usar una herramienta digital…).
- Cambia tu rutina una vez por semana: trabaja desde otro sitio, haz una actividad diferente, rompe la rutina. Eso entrena tu flexibilidad mental.
- Aprende a gestionar la frustración: cuando algo no te salga como esperas, respira, escribe lo que sientes y busca una pequeña acción que sí puedas hacer.
4. Mejora tu actitud proactiva
- Plantéate un reto personal para este mes: terminar un curso, actualizar tu CV, preparar una carta de presentación o hacer una entrevista ficticia.
- Haz una lista de cosas pequeñas que te acerquen a tu objetivo laboral y marca cada paso logrado. Verás cómo eso refuerza tu motivación.
- Apunta tus logros del verano, por pequeños que parezcan. Te ayudará a llegar a septiembre con una autoestima laboral más fuerte.
Formación no reglada: el complemento perfecto
Además de las habilidades blandas, el verano también puede ser un momento perfecto para hacer formaciones breves que te preparen técnicamente. Desde Aforcade, te recomendamos que aproveches para:
- Aprender a usar herramientas digitales básicas: correo electrónico, Word, Excel, Canva, ChatGPT…
- Hacer cursos online gratuitos o presenciales sobre áreas que tengan salida laboral (cuidado de personas, logística, pintura, hostelería, etc.)
- Prepararte para entrevistas o mejorar tu currículum (si no sabes cómo, podemos ayudarte)
Muchos de estos cursos no son reglados, pero sí están muy bien valorados por las empresas. Lo importante no es el papel, sino que puedas demostrar que sabes hacer algo y que tienes interés por seguir aprendiendo.
Septiembre puede ser tu nuevo comienzo
La mayoría de las oportunidades laborales empiezan a moverse fuerte a partir de septiembre. Si tú ya has hecho un trabajo previo de preparación, te aseguro que vas a marcar la diferencia.
📌 Recuerda: estar preparada/o no es tener más títulos, sino más claridad, más actitud y más herramientas reales para enfrentarte al mercado laboral.
Desde Aforcade te animamos a vivir este verano con intención. A parar y pensar: ¿cómo quiero volver en septiembre? ¿Qué puedo hacer por mí ahora que me acerque a lo que necesito?
Y si no sabes por dónde empezar, contáctanos. Estamos aquí para acompañarte.
👉 Este verano fórmate, escúchate, actúa. No es solo lo que aprendes, es en quién te estás convirtiendo.





